Escribo esto aún profundamente conmocionada por la experiencia que viví anoche viendo esta increíble pieza. Se trata de la versión teatral de un poema de Shakespeare, reproduzco el argumento.
“El contexto argumental, que aparece en prosa encabezando la obra en el original, refiere la historia mítica que da lugar a la fundación de la república en Roma. Corre el siglo VI a.C. y reina el último monarca romano: Lucio Tarquino. Los generales Colatino y Sexto Tarquino (hijo del rey) rivalizan en una conversación acerca de la fidelidad de sus esposas. Van a sus casas a sorprenderlas, y la de Sexto está de celebraciones mientras que Lucrecia, la de Colatino, está hilando castamente. Sexto Tarquino, tras comprobar que su esposa no le es fiel, viola a Lucrecia, la mujer de Colatino, la cual lo denuncia y luego se suicida. Bruto, amigo de su marido, encabeza entonces una revuelta contra la familia de Tarquino, que acaba derrocando al rey.”
Nuria Espert está sola en el escenario. Empieza haciendo de ella misma repasando su papel, y poco a poco empieza a narrar la historia y continua, siendo sucesiva y simultáneamente todos sus personajes. Le ayuda una puesta en escena, una iluminación y un sonido sencillos y fantásticos. Resulta profundamente conmovedor (en el sentido literal de la palabra conmover, “mover con”) porque la magia de la interpretación brutal de la actriz “te lleva”, te absorbe. Es increíble como una misma mujer, sin cambios en su vestuario, con el único apoyo puntual sabiamente medido de unas telas, consigue ser todos los personajes. Como consigue que veamos todo lo que ocurre y que sintamos lo que sienten, aunque en algún caso deploremos sus actos. Como se deja poseer por el personaje, por lo que siente y expresa. Resulta asombroso como intercala la interpretación de los personajes con la narración de la historia. Y ese cambio de plano tan difícil, en ella, con este montaje, resulta completamente fluido y natural. Como cambia de identidad, sin cambiar su apariencia, ni su ropa, ni su pelo.
Me resulta interesante conectar esto con el adolescente que quiere generar su identidad precisamente utilizando todos esos elementos de “atrezzo”. Recuerdo ahora mi pelo azul, o el alumno de “entre les murs”, que explica porqué se viste de negro y lleva ese pelo, para diferenciarse, como forma de identificarse (y al que por cierto su profesor invita a ser consciente de su contradicción).
Os dejo la web en la que viene el calendario de la gira, aunque me temo que ya está acabando por si tenéis ocasión de verla. A mí me emocionó hasta las lágrimas desde el comienzo. Pero no tanto por la brutalidad de lo contado, como por el disfrute de estar viviendo algo mágico y asombroso.