Un ejercicio consiste en pedir a los alumnos que se auto retraten o que retraten a sus compañeros. Suelen aparecer estereotipos varios. Dibujamos lo que entendemos que es un ojo (o una boca, o una nariz). No dibujamos lo que vemos realmente, sus formas concretas, su relación con las formas que lo rodean, sus valores o sus colores siempre en relación con el conjunto; sino que dibujamos nuestra idea de lo que es un ojo.
Es interesante en este ejercicio el hecho de empezar dibujando directamente, para después comentarlo en conjunto y que los alumnos lo descubran en sus trabajos. Así sería un aprendizaje experiencial.
Otro ejercicio es dibujar colocando el modelo al revés, por ejemplo boca abajo. Porque de este modo, lo que queremos representar pierde su significado, se “limpia” de concepciones implícitas, y solo atendemos a la forma, al valor, al color, a sus relaciones, de forma abstracta. Sin estar empañados por las ideas previas.
Por eso, aunque en principio no lo parezca, creo que resulta sencillo pintar reflejos, suelen ser deformes, a menudo los objetos se invierten… se desligan de un significado reconocible.
Creo que te va a interesar mucho el libro "Dibujar con el lado izquierdo del cerebro" habla sobre estos temas, de la dificultad de que nuestro cerebro transmita correctamente las ordenes a la mano. Creo que Cristina te lo puede prestar.
ResponderEliminarGracias Ivan!
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