domingo, 6 de noviembre de 2011

PUNTO DE INFLEXIÓN

Reconozco la cobardía del punto de partida. Me tuvieron que despedir para yo poder colocarme en ese lugar en el que al fin puedes elegir, construir nuevas dedicaciones. ¿Y ahora qué?

Recopilación de deseos (fundamentados durante años en los atascos)
pintura como vocación-disfrute
docencia como vocación-sustento (esperemos)
mejorar, profundizar y oficializar los idiomas
hacer un montón de recetas pendientes (tarea infinita)

Todo esto me colocó en el máster de formación del profesorado especialidad artes plásticas, en la escuela de idiomas, en la academia de pintura y en el canal cocina.
Y una vez aquí, he ido de sorpresa en sorpresa. Tenía prejuicios sobre el máster, pensaba que sería un trámite. Pero resulta que el máster es cojonudo. Me está haciendo cambiar un montón de ideas preconcebidas sobre la enseñanza.
Fundamental en enseñanza: no dar por hecho nada.
Me aplico el cuento.

4 comentarios:

  1. Hola Amparo

    En mi caso fue distinto, no me planetee el ¿ahora que? mas bien fue un paso más en un ritmo frenético no por cuestiones muy vocacionales...Supongo que mi posición era mas cercana a los alumnos de secundaria que llenan las aulas porque tienen que llenarlas.

    Poco a poco me voy enganchando...

    Espero que si algún día damos clase a ellos les pase como a mi y como te ha pasado a tí, que olviden los prejuicios y las ideas preconcebidas y que seamos capaces de engancharles.

    PD me encantaría que nos contases por aqui algo más sobre esas clases de estética que te tenían enganchada.

    Un saludo Laura

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  2. Monito, tienes toda la razón! Además si no hay evolución, no hay aprendizaje...

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  3. Laura, intentaré recordar alguno de los cuentos, pero no va a ser fácil porque hace mas de 20 años ya. Recuerdo más la intriga que nos provocaba que la historia en sí!

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